El lunes que acaba de pasar prendo mi computadora y a mi sorpresa el Internet no funciona. Llamo a CableOnda y me informan que mi servicio ha sido desconectado ya que tengo un saldo pendiente de menos de $5. Le digo a la señora que me atiende por teléfono que si ¿es lógico que me corten el servicio sin ni siquiera avisarme que debo algo? ¡Y mucho menos por un saldo de menos de $5! Según mis cuentas, no debía nada. La señora me dice que no me puede dar detalles por teléfono, que debo ir personalmente a una de las sucursales.
Entre mi tiempo y gasolina, es más el gasto en ir a la sucursal de lo que les debo. Para evitar ir a la sucursal, llamo al joven que me había vendido los servicios. Lo llamé al celular ya que me había dado cuando andaba decidiéndome si cambiarme de proveedor o no. Le pregunté si había una manera de aclarar la situación por teléfono ya que ni sabía de qué eran los $5 que supuestamente debía. Su respuesta fue que el no tiene permitido hablar por celular en la oficina y que debo ir a una sucursal. ¿Para qué me dio su celular en primer lugar? Me imagino que para lograr la venta y ya.

No me queda otra que tomarme la mañana para ir a la sucursal. Fui a la de Calle 50, que por cierto no tiene muchos estacionamientos. Al ir a la recepción, hay un señor delante de mí. Entre lo que espero a que lo atiendan, llega un señor algo mayor un poco molesto ya que habían atendido a dos señoras que habían llegado después que él. Lo sorprendente fue la forma en que le contestó la recepcionista. Lo ordenó a que se sentara y esperara y le dijo que lo atenderán cuando lo atenderán. Después que el señor siguió mostrando su molestia fue que la señora le dijo de mala manera que las señoras habían pasado por que ellas tenían consultas de ventas y no técnicas como la del señor. El señor regresó a su asiento ya cansado del mal trato mientras que la señora suspiraba moviendo la cabeza de un lado hacia el otro y rotando sus ojos para atrás.

Finalmente me atendió una señora que debo de decir fue bastante paciente con mi caso. Luego de revisar mis cuentas se dio cuenta del problema. Tengo varias cuentas bajo un mismo número de suscriptor. Una para el cable ya que fue pagado anualmente para aprovechar una promoción de un mes gratis. Otra para el Internet y el teléfono que se paga mensualmente. Dado que hice el pago usando banca en línea, el sistema asigna el pago a la cuenta que quiera. Por lo que el pago que había hecho se había ido a la cuenta del cable en vez de la de Internet. Como resultado, la cuenta de Internet salía morosa y me lo cortaron.
La solución para que esto no vuelva a pasar es hacer el pago directamente a la sucursal. Pregunté por qué no tienen todo en una cuenta y me respondió por el hecho de que el pago se hace en períodos distintos, que tendría que esperar a que venza el contrato del cable para poder juntarlos. Así que en otras palabras, ¿por procedimientos de Cable Onda, yo no me puedo beneficiar del servicio de pagar en banca en línea y debo gastar mis recursos en ir a hacer el pago cada mes a la sucursal?

Mientras la señora hacía los cambios del pago a la cuenta de Internet. Al finalizar, me dice que ¡tengo saldo a favor en ambas cuentas! Y eso es ya pagando la cuenta de este mes que según yo debo pagar en agosto. Le hago saber que según mis cuentas no debería tener ni saldo pendiente ni a favor, pero que si me quieren dar el crédito, no tengo queja. Me dice que eso es lo que sale en el sistema y hasta se sonríe. Le di las gracias y me fui, sin haber escuchado una disculpa por haberme desconectado el Internet y haberme hecho gastar mis recursos en ir a la sucursal cuando no tengo ningún saldo pendiente, razón por la que me desconectaron los servicios.